Platicando con el mar lejano
me contó la historia de una botella
Que navegó y vivió por entre sus azules olas
Así, un buen día tocó tierra
Y decidió quedarse
Fue levantada por la silueta de un niño
que intrigado veía su contenido
La botella
resistió valiente a cuanta sacudida fue sometida
instantes después su corcho fue extraído
Cual suspiro embotellado
explotaron colores, formas, caracoles
y un montón de papeles pidiendo auxilio
El niño
tomó en sus pequeñas manos el contenido
dejando caer la botella, ahora vacía
y partió feliz…
Sintiendo ser el mejor super héroe
que rescató de su encierro
colores, formas y caracoles.
viernes, 24 de agosto de 2007
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